Así se me quedó la cara el martes, en el despacho del Gerente después de que me comunicara la noticia.
Ni más ni menos que Jefe de Producto de una de las cinco líneas de negocio de mi empresa, algo así como jefe de departamento, con cinco personas a mi cargo, veinte clientes a mi espalda, y una subida de sueldo tan bestial que aun estoy digiriendo.
Eso es lo que me ofreció el Gerente de mi empresa tras la marcha de mi jefe. Reestructuraron todos los cargos y me ofrecieron a mi subir dos escalones.. asi, de golpe, sin paños calientes. Dije un SI rotundo y este lunes se hará efectivo el cambio.
Escribo poco pq no paro y cuando paro quiero estar con mi periodista. Nos estamos conociendo día a día y de momento todo va sobre ruedas. Con él me siento más tranquilo, más hombre, más atractivo, más maduro, más responsable, mejor persona y sobre todo.. más feliz.
Este finde se ha mudado a mi piso para pasar juntos los tres días. Anoche tocó cine, hoy película en el sillón, y mañana, aunque él no lo sabe aún, nos vamos a Ahín… un pueblecito en medio de la montaña que dicen que es una maravilla.
Veremos como empieza esta nueva etapa… y veremos de donde saco fuerzas y ganas para no “aparcar” la oposición con ese peazo cambio laboral.
Si hace un tiempo que me lees te acordarás de un
El sábado cena en casa de un amigo de David, esta vez con mi periodista como acompañante oficial. Luego salimos de nuevo por el ambiente, aunque no estuvimos mucho tiempo y nos piramos a casa en seguida. Era la primera noche que dormíamos juntos… y me moría de ganas por sentirle bajo mis sábanas. No dormimos mucho, casi nada, todo fue perfecto.. aunque faltó algo de música…