Trabajo en un pueblo que está prácticamente unido a Valencia. El edificio donde estamos está en la parte superior de una especie de “y griega”, donde confluyen dos líneas de metro, de forma que no hay forma de llegar ni salir sin cruzar una vía de tren. Yo cruzo siempre por un paso a nivel sin barreras y los trenes pasan a uno o dos palmos de mi, lo hacen muy despacio pq llegan o salen de la estación.
Hoy he ido a comer al bar del hipermercado que tengo al otro lado de las vías. Tenían puesta la Sexta y estaban dando la noticia de los seis militares muertos en el Líbano. Cierto es que ellos saben a lo que van, que muere gente todos los días y no sale en la tele, e incluso algún desalmado dirá que “va en el sueldo”. Cada uno puede pensar lo que quiera e incluso alguno puede tomárselo con indiferencia, pero cuando he oído que uno de ellos tenia 21 años y se iba a casar nada más volver a Sevilla se me ha cerrado el estómago y no he podido terminar de comer. Ponerte a llorar en el bar no es “de recibo” así que he pagado y he salido a que me diera el aire.
De vuelta al trabajo he vuelto a cruzar el paso a nivel sin barreras. Esta vez me he tenido que esperar pq pasaba un tren. Iba muy despacio, casi a paso humano. Era como si quisiera que lo observase, ahí estaba, un imponente cacharro de casi veinte años de antigüedad y de tres metros de altura pasando ante mi… y todo se me ha puesto de punta. Pensareis qué tiene de especial un tren que pasa por tu lado, y pq se me ha puesto todo de punta. Es muy sencillo. Básicamente esa unidad era hermana gemela, y tenia el mismo destino que la unidad que descarriló el pasado mes de Julio y causó 40 y pico muertos unas paradas más abajo. Era como estar delante de la caravana de la muerte.. y yo mismo podría haber ido en ese tren.