Ni más ni menos que un trío.
Con razón no he dormido en toda la noche. Este fin de semana quería emociones nuevas, era el primero después de mi semana de exámenes y me propuse seriamente que sería diferente. Fiesta el viernes por el ambiente, sábado por la tarde playita y por la noche más ambiente. Justo después de la playa me senté un ratillo a chatear a ver si pescaba algo y me encontré dos chavales. Uno era morenito de piel con unos labios alucinantes, y el otro era un chavalín italiano con un cuerpecito de escándalo, todo marcadito. El segundo desapareció en el hiperespacio de repente cuando casi lo tenia pescado, pero con el primero si que llegué a intercambiar teléfonos. Decidimos hacer marcha y llamarnos cuando supiéramos qué plan tenia cada uno. Nos llamamos varias veces pero al final no coincidimos, lo dejamos para el domingo. El domingo llegó y después de comer me senté a ver si retomaba el contacto con el morenito o con el italiano… el segundo no apareció y el primero me llamó desde la playa, tenia planes y me propuso quedar después de cenar… yo curraba hoy y le dije que no.. así que me busqué plan alternativo.. apareció un chico.. luego resultó tener pareja.. quedamos.. y jugamos los tres al parchís.
Entre todo esto me llamó A varias veces, él quería quedar conmigo pero era demasiado orgulloso como para proponérmelo. Se enfadó, me enfadé, me llamó, le llamé… todo un culebrón que no me ha dejado dormir en toda la noche. Eso de decidir qué somos y qué no somos después de un amago de relación no parece ser tarea fácil.. más aun cuando nos ponemos a mil cuando estamos juntos… veremos como acaba el culebrón.
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