Llega uno destrozado de la piscina, llama al timbre a Blancanieves.. “baja k voy a dejar las cosas en casa”. Subo a casa, dejo la mochila y bajo al patio. “¿Damos un voltio?”, “Vale”. Nos vamos hacia Aqua (un centro comercial), “¿que tal tú?” “yo bien, ya he leido en tu blog que pones más de lo mismo… ya
cansas, tio.. a ver si cambias de rollo” … seguimos andando, giramos la esquina… y de repente dos ojos se quedan clavados a los mios… una mirada familiar se queda mirando fijamente durante unos segundos… es una chica.. y va con un chico al lado… miro al chico y él se esconde bajo el cuello de su chaqueta, encogiéndose de hombros mientras me mira tímidamente. Pasan por mi lado, siguen su camino… y yo me paro en seco… hago memoria, “¿de qué me suena esa cara?”… joder, pero si és… me giro y los veo alejarse en dirección a casa de mis padres, abrazaditos como dos tortolitos… no podia cerrar la boca… tendrías que ver la cara de Blancanieves… jajaja…
Éste, y el de la foto, era él. Y ésta era ella.
Lo que se encuentra uno por mi Valencia querida, esta vez a la vuelta de la esquina.
Buenas noches.