[Menuda rallada de post había escrito. Infumable. Reduzcámoslo]
Este es el título de una canción de
La Oreja de Van Gogh bastante chula cuya letra nada tiene que ver con este post y que un día de estos te dejaré caer por aquí.
Esta mañana he estado hablando con un amigo de ésos que uno tiene en la distancia y me ha vuelto a recordar todo lo que le juró su antigua pareja y luego no cumplió. Está claro que desde fuera todo se ve precioso y super sencillo, pero ya le he dicho que a esas promesas uno no tiene que hacer ni caso. A mi me las hicieron, me rei en su momento, y aún me estoy riendo.
Te pongo un ejemplo. Con estos días de frió que ha hecho en la Península, ¿podrías prometer que no temblarás de frió si sales desnudo una noche de éstas a la calle?. NO, pq no tienes tal control sobre tu cuerpo. De la misma manera no puedes prometer fidelidad ni amor eterno. Lo único que puedes prometer con absoluta certeza de poder cumplir es honestidad, así que déjate de tonterías y no pregones ni escuches “deseos de cosas imposibles”. No es imposible ser fiel, lo que es estúpido es prometerlo.
Esto viene al caso de un chaval que conocí el viernes. Nos gustamos y quiere que nos acostemos. El problema es que es muy joven, y su tipo ideal son los tíos de mi edad, de mi físico, y de mi carácter… así que huele a posible encoñamiento y de momento paso… él me ha prometido que no habrá encoñe.. pero no le creo.. pq no está en su mano.
Ah, sólo esta linea para decirte que lo mio con Esteban se ha terminado de joder. Ya no me llama ni contesta a mis sms. Con el tiempo supongo que se le pasará… pero nunca será lo mismo. Enhorabuena Álex, ya van dos de tres.
Me piro al cine a ver 300. Veremos si están tan buenos los supuestos espartanos como dicen.